Catalogación de guías y directorios

Por Caterina Crivelli y Daniela Bogado, Procesos Técnicos de Recursos Continuos

La división de Procesos Técnicos de Recursos Continuos dio inicio a la catalogación de las guías telefónicas que forman parte del acervo hemerográfico de la Biblioteca Nacional. Se comenzó a trabajar con el “Libro verde de los teléfonos”, que inició su publicación en 1917. Esta es la colección más importante. Consta de muchos tomos encuadernados por año, a diferencia de otras publicaciones que fueron encuadernadas junto a otros títulos del mismo tenor. Por ejemplo, en un mismo volumen pueden convivir la “Guía telefónica de la sección Bahía Blanca”, la “Guía telefónica del distrito Mar del Plata” y la “Guía telefónica de la sección Rosario”, todas de 1922. Un tomo puede contener hasta seis publicaciones diferentes, de allí que la detección requiere un proceso minucioso de investigación.

Otra complejidad del proceso catalográfico puede radicarse en la movilidad de las empresas vinculadas al rubro. La Unión Telefónica del Río de la Plata, también conocida como United River Plate Telephone Company, fue una de las instituciones más importantes a cargo de las ediciones de estas guías y directorios. Surgió en 1882 de la fusión de las primeras empresas de telefonía de la Argentina: la Société du Pantéléphone L. de Locht et Cie., la Compañía de Teléfono Gower-Bell y la Compañía Telefónica del Río de La Plata. En 1948, con la nacionalización de los servicios que llevó adelante el presidente Juan Domingo Perón, la empresa se llamó Empresa Mixta Telefónica Argentina (EMTA). En 1956 fue renombrada Empresa Nacional de Telecomunicaciones (ENTel). Cuando los servicios telefónicos fueron privatizados durante la década de 1990, el edificio pasó a manos de Telefónica de Argentina, que instaló allí la Dirección de Áreas Múltiples de Buenos Aires (AMBA) y la Unidad de Negocios Residenciales.

La biblioteca tiene una gran variedad de guías de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y de las provincias que componen la República Argentina. La etapa de análisis y la catalogación de una parte importante del material está finalizada, pero aún resta procesar de forma íntegra el material de más reciente data.

Durante el proceso investigativo que se sigue emergen desafíos, entre ellos, el de subsanar algunos vacíos informativos, como las fechas de inicio en varios de los títulos, como se puede apreciar en este ejemplo. Esto puede ser parte de una construcción colectiva. Por ello, si usted puede aportar información de este tipo en relación con estos documentos, por favor, ¡póngase en contacto con nosotros!

 

Los comienzos de la microfilmación en la Biblioteca Nacional

José Luis Boquete Salgado, Centro de Microfilmación y Digitalización

La microfilmación es una técnica que se utiliza para copiar obras en papel a un soporte sintético más resistente y durable. En general, se emplean cintas de material plástico flexible sobre las cuales se deposita una capa de material fotográfico de alta calidad. De este modo, los documentos se fotografían página por página, reduciendo su tamaño sin perder información. Este procedimiento permite a la Biblioteca Nacional preservar el original y brindar al usuario acceso a la copia mediante los reproductores de microfilme.

Microfilmadora planetaria tamaño A1 con su mesa de controles automáticos

El primer dispositivo de este tipo llegó a la BN en la década del ’70, durante la administración de Jorge Luis Borges. En ese entonces, el gobierno de Alemania realizó una importante donación: una microfilmadora Kontophot planetaria tamaño A1 -con mesa compensadora y controles automáticos-, una reveladora, una duplicadora y diferentes insumos, entre los que cabe consignar una cantidad importante de película virgen de 35mm.
La donación permitió formar el primer cuerpo de técnicos, integrado por Di Lernia, José Agüero y Luis Medina. Asimismo, se creó el Laboratorio de Fotoduplicación, que se ocupó de llevar adelante la primera política de microfilmación. En este contexto, se microfilmaron manuscritos, incunables, partituras y obras raras o únicas, así como también publicaciones periódicas que por su valor y estado de preservación corrían riesgo de pérdida. El primer rollo de microfilme data de abril de 1973, contiene el periódico “El Censor” (1815-1818).

Rollos de microfilme 35 mm máster y copia

De forma paralela, se establecieron los servicios orientados al usuario, tanto para la consulta como para la adquisición de copias e impresión, siempre en el marco de las normas dispuestas en la Ley 11.723/33 de Propiedad Intelectual.
Desde aquel entonces, los procesos de microfilmación no fueron constantes. Los vaivenes presupuestarios incidieron fuertemente en el área de trabajo. Sin embargo, la preservación de los originales y el acceso al material por parte de los usuarios constituyen los objetivos que sustentan los esfuerzos que se realizan día a día.